20111118

Perspectiva.


Hoy justo hablaba de ti y como hace mucho que ni siquiera nos vemos. Recurro a ti como los ilusos necesitan de un Dios, para el alivio. Ni siquiera por respuestas, sólo porque eres el único que paciente me lee y no necesita responderme. Curiosamente vuelvo siempre, movida por un motor destructivo. Que me mata. Me destruyó hace años, cuando me sentaba en las gradas en pijama en la noche. Aprendí a dibujar las letras a mentirme a mi misma. Me hizo así de rara y así de poco olvidadiza.

Me mata, te mata. Te destruye, me destruye y me otorga el placer de destruirte.

Me das perspectiva y me haces buena en jamás olvidarme, de las cosas malas y de la gente idiota. De los idiotas malos, por convicción personal. Tranquilo pobre diablo, te disculpo, no te perdono ni te olvido. No te lo tomes como una tregua.

No te digo adiós porque pronto el karma te saludará con mi foto en la mano.

1 comentario:

Ragamuffin dijo...

Me encantó, sabes transmitir a la perfección el sentido de lo que sientes mientras escribes.