20071209

* No calé

Después de mucho tiempo de drama al fin estoy en un punto relativamente más tranquilo de mi extraña existencia, pero aún así es raro tener esa puta sensación de incertidumbre siempre. Se supone que uno arregla sus asuntos sin relevancia pero polémicos al fin y se siente mejor, yo no. No sé que pasa, no me calo yo misma y por consecuencia me porto arisca con el mundo. Soy un ser bien freak, lo reconozco, es por eso que empezando por este mismo blog sólo lo calan seres tan extraños como yo. Me siento fuera de lugar, pequeña en un mundo tan grande y aún así asfixiada en el mismo. No calo, no calo, no calo, no calo. Siento un cosquilleo en todo el cuerpo, de vez en cuando escalofríos, no sé que chuchas pasa. Sólo espero volver a un estado "normal" para mantener el equilibrio en mi mundo. Por lo pronto la clásica terapia de música más libros ha funcionado, Air ha llenado esas horas de inmersión en el mundo konitos.

4 comentarios:

Ludovico dijo...

Todos en ese tiempo mija. Es momento de encontrar nuestro Kamchatka. Nuestro sitio para resistir. Al menos yo, solo entre mucha gente, te calo

Chopan dijo...

Recuerda:

quiero escapaaar y despertaaar... sin saber del tiempo..

jajajaja.. (chiste nomás)

nadie cala nada, creo que en parte es lo bacán de la vida, a los tiempos por tu blog, saludos!!

Viento dijo...

Hmm yo hace mucho tiempo que opté por culparle a la adolescencia de esa sensación que le invade a una todos los días de la existencia.

Y no sé porqué y no sé que tenga que ver pero me da por citar algo:
"Sólo una vez que aceptemos nuestros limites podemos ir más allá de ellos"

A veces uno cala y a veces no, pero eso sólo es consecuencia de no pensar en el problema antes de la solución... o es simplemente el pensar en todos los problemas y analizarlos y conocerlos perfectamente, pero ocupar todo tu tiempo en eso y no encontrar solución.
Eso es simplemente el orden de la vida, lidiar con nuestra existencia hasta encontrar que es lo que mismo mismo nos pasa.

Majinga SXEtto dijo...

...quisiera ser el ermitaño
oscuro, mustio, descomplicado,
sin el mínimo contacto
con los pueriles afectos
de la masoquista vida,
carente de dolores
causados por los desatinos
del sanguinario amor,
ausente en las equivocaciones
del ingenuo destino;
pernoctando en los cálidos brazos
de la fiel soledad;
deambulando de su mano
por los bosques eternos
del exilio propio del futuro,
alejarme del mundanal vivir
abandonando los tumultos
de la cotidiana hipocresía,
cuánto envidio a ese ermitaño
que solía departir conmigo
las largas horas de la noche
engañando juntos a Morfeo
anhelo verlo resucitar
- una ... vez más -
levantarse de las cenizas
y volver a deambular
por el carnaval cotidiano...

Saku San si te calo, no sabes cuanto, calas que no nos calan?